
Dibujo del estandarte portado por el rey de la cuadrilla que aparece en un programa de fiestas del año 1950.
Las aldeas se agrupaban en dos cuadrillas llamadas Arrupia y Garay. Al finalizar cada año la cuadrilla de turno elegía un vecino al que le daban el nombre de Rey, y dos vecinos más que servían de acompañantes, un banderín y montañero.
Los días 1 y 6 de enero y el 25 de diciembre, el Rey y el llamado banderista, llevaban un estandarte en el cual aparecían diseñados un caballo blanco montado por un jinete con una bandera en la mano. Llegaban al Ayuntamiento antes de Misa Mayor, y allí se depositaba la bandera. A continuación salía el Rey acompañado del Ayuntamiento en corporación, y en el lugar correspondiente de la Iglesia se colocaba delante del Alcalde.
En el Ofertorio de las misas mayores el Alcalde y Concejales besaban la mano del oficiante, y depositaban una limosna. El Rey ofrecía también la suya antes que el Alcalde.
Terminada la Misa, el Ayuntamiento obsequiaba al Rey y sus dos acompañantes con un vino compuesto, y éste en recompensa entregaba una gallina al Consistorio.
Al fin de los actos el Ayuntamiento despedía al Rey de la cuadrilla de Garay en la ermita de la Antigua, y cuando correspondía a la de Arrupia en el portal de la Plaza.
Cada cuadrilla había de hacer el recorrido de mojones de su jurisdicción, en cuyos días iba el Rey nombrado y el banderista con la bandera descrita y también el montañero.
Esta designación de Rey cesó en 1885. El estandarte citado se conserva aún en la aldea de Amunartia.