Oficios:
Industrias rurales:

Muestra de botijos de Ojacastro en el Ayuntamiento.
Los molinos que contaban con aguas más abundantes se movían por ruedas de eje horizontal, y los de agua escasa eran accionados por rodete vertical que iba unido al extremo inferior del eje.
El oficio de ollero se transmitía por familia y los de Ojacastro hacían toda clase de pucheros, ollas, fuentes y demás cacharros de barro de color rojo, trabajando al torno, artesanía que funcionó hasta bien entrado el siglo actual. En la tejera municipal (aún existe derruida), se hacían tejas y ladrillos para la construcción local. El apellido La Hera era propio de la familia de alfareros. El último fue Pedro La Hera que se fue a Argentina en 1928.